Intenté pensar rápido pero, como eso nunca se me dio, bien usé un plan B.

 - Mamá, mamá escucha, me voy a ir para allá, volverán a llamar, cuentas 10 y abres, de acuerdo?

 - Vale, y luego qué?

 - Yo qué se!!, improbisa, sorpréndeme.

Le di un beso y me fui, cogi el portátil y el sobre, el causante de aquella situación.

Escapé por la huertas hasta la carretera, creía que sería la mejor opción, pero esto cambio cuando les vi pasar en aquel coche. Cómo era posible que en tan poco tiempo me hubiesen alcanzado? Porque, claro, yo aún no sabía que los que iban en ese coche no eran ellos, vamos, si eran ellos, pero no los mismos, pero no nos adelantemos.

Fui a dar con mis huesos en un bar de carretera en donde el sueño me ganó la batalla.

No se cuanto tiempo estuve dormida, sólo que al despertar había un montón de gente rodeándome a la espera de que abriera el ordenador. Lo hice, comencé a observar como cambiaban una a una sus caras hasta que al final pose la vista en la pantalla.

Había un sobre, cliqué encima y salió una foto muy pixelada en la que lo único que se veía claro era una esquina y el mensaje: si me encuetras “la encuentras”.

El qué?, a quién?

Esta entrada ha sido publicada a Jueves, Julio 22nd, 2010 en 00:26 en la categoría 1. Puede seguir los comentarios de esta entrada a través de su feed RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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